Vacunación contra la influenza en Costa Rica se extenderá hasta el 17 de junio

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en Costa Rica, inició el 2 de mayo pasado, la vacunación contra influenza más grande en la historia del país y que igualmente representa uno de los mayores esfuerzos de inmunización contra la influenza que país alguno haya hecho respecto a su población: pues se intentará vacunar a uno de cada cuatro habitantes.

La campaña busca defender a 1.200.000 personas del riesgo de enfermar de influenza y que, por su condición, podría afectar seriamente su salud. La vacunación se extiende hasta el 17 de junio, con aplicación a lo largo del territorio nacional en áreas de salud y hospitales.

Los grupos meta son embarazadas, adultos mayores, todos los niños de seis meses a menos de tres años, y personas con enfermedades crónicas  como cardiopatías, diabetes, obesidad mórbida,  problemas respiratorios crónicos y personas inmunocomprometidos, como los que han recibo trasplantes.

Además, se aplicará a personas con problemas neurológicos, hepáticos, de riñón y todos aquellos asegurados que por su condición de salud ameritan ser protegidos contra la influenza, según sea la recomendación médica.

Y desde años anteriores, también han sido incluidos, personas que, por su condición de discapacidad lo requieran, como parálisis cerebral o Síndrome de Down.

“Una gripe que sería algo de bajo riesgo en una persona sana,  puede convertirse en un problema grave en personas con riesgo” sostiene la experta del programa nacional de inmunizaciones de la CCSS.

Las vacunas tienen un costo de 3 millones 900 mil dólares que son cien por ciento presupuesto de la Caja Costarricense de Seguro Social a lo que se suma el costo por la movilización durante seis semanas de personal de todas las áreas de salud, en todo el país para la logística de aplicación de la vacuna, suma que superaría los cuatro millones de dólares en total.

“Este es un llamado a las familias, especialmente a las madres, a los padres, a los cuidadores de niños y adultos mayores para que lleven a los familiares a los establecimientos de salud donde están vacunando” dice la doctora Machado, pidiendo que no es esperen hasta el final sino que comiencen la inmunización cuanto antes.